Conoceras a las personas por los frutos en su vida.
Jesucristo de Nazaret
En estos últimos días, el ojo del Señor no esta fijo sobre poderes mundiales sino sobre la iglesia de Jesucristo.
viernes, 15 de abril de 2011
sábado, 26 de marzo de 2011
La incompatibilidad entre Dios y el Dinero
En el Sermón de la Montaña de Mt se encuentra un conocido dicho de Jesús, que le coloca en un contexto diferente, como colofón de las instrucciones que Jesús da a sus discípulos a raíz de la parábola del mal administrador (Lc 16,13). El dicho dice así:
«Nadie puede estar al servicio de dos señores, porque aborrecerá a uno y querrá al otro, o bien se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a Mammón» (Mt 6,24).
En este dicho establece Jesús la absoluta incompatibilidad entre el servicio o dedicación a Dios y el servicio o dedicación a Mammón, dios del dinero y la riqueza, que se presenta como el rival del verdadero Dios y que pretende suplantarlo. Se trata de dos realidades totalizantes, diametralmente opuestas, que se ofrecen al hombre como fundamento y determinante de su ser y su quehacer.
«Servir a Dios», y no a un dios cualquiera, sino al de Jesús, es poner la propia existencia al servicio de los intereses de ese Dios, que Jesús concibe como Padre de todos, como fuente de vida y amor cuya máxima preocupación es la felicidad y el pleno desarrollo de sus hijos, y que se vuelca de forma preferente sobre aquellos que no tienen acceso a los bienes de la creación, no cuentan socialmente o, por las razones que sean, viven marginados (Mc 2,15-17 pars; Lc 15)
Este servicio, que hace al ser humano libre y liberador, se traduce en entrega generosa, solidaridad y fraternidad. Se ejerce desde abajo, no desde arriba (Jn 13,2-15); se realiza por amor, no por obligación; no excluye a nadie, ni siquiera al enemigo (Mt 5,43-48 pars.), y va dirigido, prioritariamente, a los pobres, impedidos, marginados y oprimidos.
En cambio, «servir a Mammón», dios del dinero y la riqueza, es poner la propia existencia al servicio de los intereses de éstos; es caer en la idolatría del dinero (Mt 4,8-10 pars.), que lleva a la codicia, al egoísmo, al afán de dominar y sobresalir, y a la competitividad.
Este servicio, que aliena al ser humano y lo incita a alienar a los demás, se traduce en la ambición de poseer, dominar y subir, al precio que sea. Los tres verbos malditos causantes de la infelicidad e injusticia que afligen a la humanidad.
No hay componendas posibles entre el Dios de Jesús y Mammón. Ambos encarnan intereses contrapuestos, valores radicalmente distintos, objetivos completamente diversos. Por eso, ante los dos rivales el hombre se ve necesariamente abocado a tener que optar por uno de ellos; a fundamentar su vida en el uno o en el otro y a orientarla en una u otra dirección.
Como puede apreciarse, se trata de una opción fundamental que determina la existencia humana. Si, como se ha visto, la meta de la vida que propone el mundo greco-romano era ser rico (coincidente, por otra parte, con la que, de forma mucho más insistente y sugestiva, se propone al hombre de hoy), Jesús ofrece otra del todo diferente: invita a optar por lo que Dios representa y promueve, en contra de lo que el dinero y la riqueza encarnan y promocionan. De esa opción dependerá la felicidad o infelicidad propia y ajena, y el desarrollo o la alienación individual y social.
lunes, 14 de febrero de 2011
MURIENDO UN POCO MAS
Cada día iré muriendo
Un poco mas en mi
Hasta que ya no sea yo
Mas El en mi
Que cada palabra
Que de ni boca salga
Pueda ser de alabanza
Y darle a El toda la gloria
Que haciéndome mas pequeño
Y estando dispuesta
A perder todo aquello
Que creo que es mío
El pueda ser mas grande
No quiero que de mi boca
Salgan palabras de ofensa
Ni a Dios, ni a los hombres
Que ponga amor en mis labios
Para que mis palabras sanen
Y allí es donde mi alma
Será libre, podré ser yo mismo
Tal como El me ha formado
Pues muriendo a mi mismo,
Es cuando vivo.
viernes, 4 de febrero de 2011
PADRE
Que hermosa palabra, cuando la sentimos, cuando la encontramos, cuando se nos manifiesta. Lo importante de un Padre es la semilla o sea su ADN, su naturaleza; su gen determina el físico, sus forma, sus ojos y aun mas su vistosidad.
Lo más grande es que si un Padre es bueno sus hijos serán su ejemplo, si un Padre es malo sus hijos serán malos, debemos darnos cuenta que muchas veces no es así, pero lo importante es que el ejemplo del Padre determina que sus hijos sigan.
En mi vida deseaba un Padre, pero nunca estuvo en los momentos duros y dificiles. ¡Me abandono¡ La poderosa Palabra de Dios dice: Que nuestro Dios es un Padre de viudas y huérfanos que privilegio, me incluía en la lista.
Pero aun más quería conocer ese Padre que Jesús hablaba y quería ver sus características y pude ver una cualidad que me impresiono: Me amaba sin condición.
Al ver a Jesús pude conocer la relación que me impresiona. Digo así por la acción más que por el sentir, porque al verme sin Padre creía que Dios era igual.
La acción de Dios de dar a su único Hijo en sacrificio por mi wowwwwwwwww ¿Por qué Dios da a su Hijo Único por mí que soy malo? Esa pregunta me la hacía muchas veces.
Pero al ver a Jesús, encontré una luz a mi interrogante, al ser una persona llena de vacios e incógnitas por la ausencia de mi Padre terrenal me di cuenta que ese amor era algo que tenía que llenar incluso esos espacios y respuestas a una vida de problemas.
¡Qué sorpresa! Porque nunca imagine su cercanía?
Antes mi oración era: Dios te siento tan lejos de mí
Pero cuando decidí abrir mi corazón al regalo de Dios a través de Jesús, me sentí embargado por un amor sin precedentes, su Espíritu viene a lo profundo de mi corazón cuando me humillo, reconozco su Señorío. Es ahí donde me doy cuenta lo que, Jesús dijo: Cualquiera que desee entrar en el Reino de Dios, deberá ser como un niño.
Que bendición poder ser parte de un Reino en el cual solo podemos entrar cuando nos doblegamos y buscamos lo que hizo Jesus. Esas cualidades deseo seguir, decirle al mundo que hay un Dios y Padre de todo aquel que se humilla como un niño.
Encontraras el Padre que nunca tuviste, mira a Jesús es aquel que nos dio ejemplo, en aquel que nos mostro el camino, el aquel que renuncio a todo por amarte y cobijarte entre sus brazos.
No lo dudes El Padre de Nuestro Señor Jesucristo es aquel que te espera.
domingo, 30 de enero de 2011
¿Que significa tener comunión con el Padre?
La palabra comunión proviene del vocablo griego Koinonia que significa compañerismo, sociedad, participación, parte que tiene en común con alguien, una estrecha asociación. Dios Padre tiene un gran anhelo de establecer una sociedad y una estrecha relación con sus hijos, pues no quiere que conozcan de él, sino que lo conozcan El de forma intima. Dios desea que sus hijos participen en la misma vida que él posee.
miércoles, 26 de enero de 2011
La Bienaventuranza de no Poseer Nada por A. W. Tozer
Bienaventurados los pobres en espíritu, porque
de ellos es el reino de Dios. Mateo 5:3
Antes que Dios creara al hombre, preparó para él un mundo lleno de cosas hermosas para su sustento y deleite. Todo lo que Dios creó fue para el bienestar del hombre, pero era indispensable que todo estuviera subordinado a él. El Génesis las llama simplemente "cosas." Fueron creadas para su uso y siempre debían ser externas a él. Allá en lo profundo del corazón del hombre debía haber un sitio ocupado únicamente por Dios; afuera, podían estar los mil dones conque Dios lo había bendecido.
Pero el pecado introdujo complicaciones, e hizo que los dones de Dios se convirtieran en instrumentos dañinos para el alma.
Nuestros infortunios comenzaron cuando Dios fue forzado a salir de su santuario, y las "cosas" ocuparon su lugar. Por eso no tenemos paz, porque hemos quitado a Dios del trono de nuestro corazón, y tenaces y agresivos usurpadores pelean por el primer lugar.
Esto no es una simple metáfora, sino el análisis de nuestra verdadera condición espiritual. Dentro del corazón humano hay una raíz de mala naturaleza que le insta a poseer más, y siempre más. Codicia "cosas" con fiera y desenfrenada pasión. Los pronombres posesivos "mi" y "mío" parecen inocentes en letra impresa, pero son de un terrible significado en la vida. Ellos expresan, mejor que mil volúmenes de teología, lo que es la verdadera naturaleza del hombre. Son los síntomas verbales de la más profunda enfermedad humana. Las cosas materiales han echado raíces tan hondas en nuestro corazón que no queremos arrancarlas por temor a morir. Las "cosas" han llegado a sernos indispensables, lo que nunca debió haber ocurrido. Los dones de Dios han llegado a ocupar el lugar de Dios y esto ha trastornado todo el orden de la naturaleza. Nuestro Señor Jesucristo se refería a la tiranía de las cosas cuando dije a sus discípulos, "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque cualquiera que quiere salvar su vida, la perderá, y cual' quiera que perdiere su vida por causa de mí, la hallará." (Mateo 16:24, 25)
Dividiendo en fragmentos esta verdad, a fin de entenderla mejor, vemos que hay dentro de nosotros un enemigo cuya presencia toleramos con grave peligro. Jesús lo denominó "vida" o "nuestra vida," o como diríamos nosotros, nuestro propio ser, cuya principal característica es el deseo de poseer. Así lo demuestran las palabras "ganancia" y "provecho." Permitir a este enemigo vivir, terminará al final con todo. En cambio repudiarlo, y con él repudiar el mundo de las cosas, dará como resultado final la vida eterna con Cristo. Se insinúa también cual es la única manera de acabar con este enemigo: por medio de la Cruz. "Tome su cruz cada día, y sígame."
La mejor manera de adquirir mayor conocimiento de Dios es pasando por valles sombríos de tristeza y soledad. Los bienaventurados que poseen el reino son aquellos que han repudiado todo lo externo, y han desarraigado del corazón todo deseo de poseer cosas. Estos son los verdaderos "pobres en espíritu!' En su vida interior han llegado a ser semejantes a los mendigos que deambulaban por las calles de Jerusalén. Ese es el significado de la palabra "pobre" en labios de Cristo. Esos bienaventurados pobres han dejado de ser esclavos de la tiranía de las cosas. Han roto el yugo del opresor, hallando la liberación, no por medio de luchas, sino por medio de la rendición. No teniendo deseos de poseer nada, 'llegan a poseerlo todo. "De ellos es el reino de los cielos!'
Permitidme que os exhorte a tomar esto seriamente. No lo toméis como una simple enseñanza bíblica más, para alojarla en un rincón de vuestra mente junto a otra masa inerte de doctrinas. Lo que digo es un indicador del camino hacia los verdes pastos, es una senda labrada en la empinada cuesta de la montaña de Dios. Si queremos continuar en la sagrada búsqueda, no debemos tomar otro camino fuera de este. Y debemos ascender paso a paso. Si nos negamos a dar un paso, dejamos de subir.
Como ocurre a menudo, este principio neotestamentario de vida espiritual tiene su ilustración en el Antiguo Testamento. En la historia de Abraham e Isaac tenemos una descripción dramática de lo que es la vida completamente rendida, y al mismo tiempo un comentario a la primera bienaventuranza.
Cuando Isaac nació Abraham ya era un hombre bien entrado en años. Tenía edad suficiente para ser el abuelo del que ahora era su hijo. El niño no tardó en convertirse en el ídolo y el deleite de su padre. Desde el primer momento que Abraham lo alzó en sus brazos, se constituyo en el esclavo de amor de su hijo. Dios no tuvo a menos comentar este intenso amor paternal, y esto es fácil de comprender. El niño representaba todo aquello que más amaba y reverenciaba el anciano patriarca: las promesas de Dios, los pactos, las esperanzas acariciadas durante años y los sueños mesiánicos tantas veces soñados. A medida que el niño iba creciendo de la infancia a la juventud, el corazón de Abraham se ligaba más y más con él, hasta que esta estrecha relación llegó a hacerse peligrosa. Fue entonces que Dios intervino en las vidas del padre y el hijo para salvar a ambos de las consecuencias de un amor demasiado humano.
Dios le dijo a Abraham, "Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré" (Génesis 22:2). El escritor sagrado no nos dice de la agonía de aquel padre, en la noche que pasó junto a las colinas de Beerseba, cuando estuvo a solas con Dios. Pero podemos imaginarla respetuosamente. Es posible que esta agonía no volviera a producirse en ningún otro hombre, hasta aquella noche en el huerto de Getsemaní, cuando Uno, mucho más grande que Abraham, luchó también con Dios. Hubiera sido mucho más preferible que el propio anciano fuera el que tenía que morir. Hubiera sido mucho más soportable, porque ya era muy viejo, y la muerte no hubiera sido penosa para uno que estaba acostumbrado a caminar con Dios. Además Abraham se hubiera sentido dichoso de contemplar por última vez a su hijo, en quien habían de cumplirse las antiguas promesas de Dios.
¡Cómo podría sacrificar al muchacho, aun cuando pudiese apaciguar su corazón y realizar el sacrificio! ¿Y cómo habría de cumplirse la promesa de Dios, "en Isaac te será llamada descendencia"? Esta fue la prueba de fuego para Abraham y él no falló en el momento crucial. Mientras las estrellas todavía brillaban sobre la tienda en que dormía Isaac, y antes que la cenicienta luz del alba comenzara a clarear por el oriente, el viejo santo había hecho su decisión. Ofrecería su hijo en holocausto, tal como Dios le había dicho, plenamente convencido que Dios lo haría resucitar de entre los muertos Esta, dice la carta a los Hebreos, fue la solución que halló aquel adolorido corazón en la hora más negra de su vida. Y "muy de mañana" se levantó para cumplirla. Es precioso ver como, aunque Abraham había errado en comprender los métodos de Dios, estaba acertado en la comprensión de las intenciones de su corazón. La solución concuerda con lo que dice el Nuevo Testamento: "El que perdiere su vida por amor de mí, la hallará!'
Dios dejó que el afligido anciano fuese hasta el punto en que no había retorno. Luego, impidió que hiciera daño al muchacho. En efecto, le está diciendo al patriarca, "Nunca fue mi intención sacrificar al muchacho. Lo que yo quería era quitarlo del templo de tu corazón para poder reinar yo en él, sin que nada, ni nadie, puedan disputarme ese lugar. Quise corregir la dirección de tu amor. Ahora puedes contar con tu hijo sano y bueno. Regresa con él a la tienda; ya sé que temes a Dios, pues no me has rehusado tu hijo, tu único."
Después de esto se abrieron los cielos, y se oyó una voz que dijo: "Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único, bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz!' (Génesis 22:16-18)
El anciano varón de Dios levantó la cabeza para responder a la voz y se detuvo allí sobre el monte, fuerte, puro y grande; un hombre a quien Dios había elegido para un fin especial, el amigo preferido del Altísimo. Abraham era pues un hombre totalmente rendido a Dios, completamente sometido a él, y sin nada que pudiera llamar suyo. Había puesto todo en su amado hijo, y Dios se lo había quitado. Dios pudo haber comenzado de a poco, trabajando en la periferia de la vida de Abraham, pero prefirió ir derechamente al corazón y hacer la separación con un solo tajo. Así economizó tiempo y dolor, y la acción fue efectiva.
He dicho que Abraham no tenía nada que pudiera llamar suyo. Pero, ¿no era rico este hombre? Tenía siervos, ovejas, camellos, ganado y bienes de toda clase.
Además tenía a su esposa, y sus amigos, y lo que era mejor aún, tenía a Isaac, su hijo.
Tenía de todo, pero nada era suyo. Este es el secreto espiritual, la dulce teología del corazón que se aprende en la escuela del renunciamiento. Los libros de teología sistemática no hablan de esto, pero los entendidos lo comprenden.
Después de esta amarga, pero bendita experiencia, creo que las palabras "mi" y "mío," adquirieron otro significado para Abraham. El sentido de posesión que ellas conllevan había desaparecido de su corazón. Las cosas se habían ido para siempre. Era algo externo al hombre. Ya no tenían lugar alguno en el corazón de Abraham. El mundo podía decir, "Abraham es rico," pero el anciano por dentro sonreía. No podía explicárselos a ellos, pero él sabía que nada poseía. Sus tesoros verdaderos eran internos y eternos.
Sin duda ninguna que el hábito de apegarse a las cosas materiales es uno de los más dañinos de la vida. Hábito que por ser tan natural, pasa tantas veces desapercibido. Pero sus resultados son desastrosos.
Con harta frecuencia negamos dar nuestros bienes al Señor por el temor de perderlos, especialmente cuando dichos tesoros son miembros de nuestra familia, o amigos queridos. Pero no tenemos razón para abrigar tales temores. Nuestro Señor no vino para destruir sino para salvar. Todo lo que encomendamos a su cuidado está seguro. La verdad es que no hay nada que esté realmente seguro si no se lo encomendamos a él.
También debemos entregarle nuestros dones y talentos. Debemos reconocer que son simplemente préstamos que Dios nos ha hecho, y no debemos suponer que son propiedad nuestra. No debemos reclamar méritos por] talentos o habilidades como no debemos alabarnos! por el color de nuestro pelo o nuestros ojos. "Porque, ¿quién te distingue? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿de qué te glorías, como si no hubieras recibido?" (1Corintios 4-7)
El cristiano suficientemente despierto reconocerá esta maligna tendencia de su corazón, y le apenará el hecho de que ella exista. Si su anhelo de conocer más profundamente a Dios es lo bastante fuerte, querrá hacer algo para remediar el mal. La pregunta es, ¿qué es lo que puede hacer?
Lo primero de todo es poner aparte todo intento de defensa y no hacer ningún intento de justificarse ante sus propios ojos o los ojos de Dios. Quien quiera que trate de defenderse a sí mismo, no tendrá quién acuda en su defensa, pero si se presenta indefenso delante de Dios, su defensor será el propio Dios. El cristiano deseoso de mejor vida espiritual debe olvidarse de cualquier treta resbaladiza que imagine su corazón, y presentarse franca y humildemente delante de Dios.
También debe tener presente que este es un asunto santo. Ningún tratamiento superficial o descuidado arreglará la situación. El que quiera recibir la ayuda y bendición de Dios, debe acercarse a él con la plena y absoluta determinación de que él le oiga. Debe insistir en que Dios acepte todo, y tome todas las cosas que hay en su corazón, y que el Señor mismo venga a ser el rey. Tal vez sea necesario que mencione cada cosa y cada persona por nombre. La persona que lo haga así, con franqueza, con sinceridad, sin reservas de ninguna clase, acortará el tiempo de su agonía, reduciéndolo de años a minutos, y entrará a la tierra prometida mucho antes que los que creen que a Dios hay que tratarlo con mucha precaución.
No debemos olvidar que estas verdades espirituales no se aprenden por repetición, como se aprenden las reglas de la física y otras ciencias. Las verdades divinas se aprenden por experiencia, sintiéndolas antes de poder saber lo que son. Si queremos conocer las bendiciones de Abraham debemos sentir en carne propia sus mismas angustias y agonías. La antigua maldición no desaparece sin producir dolores. El viejo miserable que hay dentro de nosotros no se rinde, ni muere, acatando nuestras órdenes. Ha de ser arrancado de nuestro corazón como se arranca una mala hierba fuertemente adherida a la tierra. Es necesario extraerlo con dolor y derramamiento de sangre, igual que una muela que se extrae de la mandíbula. Debe ser expelido fuertemente del alma, de la misma manera que Jesús echó a los mercaderes del templo. Por nuestra parte debemos resistir la tentación de tener lástima de nosotros mismos, uno de los pecados más reprensibles de la naturaleza humana.
Si deseamos conocer a Dios en una creciente intimidad, debemos renunciar a todo deseo de propia complacencia. Tarde o temprano, Dios nos someterá a esta prueba. Cuando Dios pidió a Abraham que sacrificara a Isaac, el patriarca no sabía que Dios lo estaba probando. Si él hubiera asumido otra actitud diferente de la que asumió, la historia del Antiguo Testamento hubiera sido muy diferente. Dios hubiera hallado otro hombre como el que buscaba, y Abraham se hubiera hundido en el anonimato. De igual modo a cualquiera de nosotros puede llegarnos la prueba en cualquier momento, quizás sin que nos demos cuenta de que es una prueba. En el momento de prueba no habrá más que una sola alternativa, y todo nuestro porvenir dependerá de la elección que hagamos.
Padre, ansío conocerte, pero mi cobarde corazón teme dejar a un lado sus juguetes. No puedo deshacerme de ellos sin sangrar interiormente, y no trato de ocultarte el terror que eso me produce Vengo a tí temblando, pero vengo Te ruego que arranques de mi corazón todo eso que ha sido tantos años parte de mi vida, para que tú puedas entrar y hacer tu morada en mi sin que ningún rival se te oponga. Entonces harás que tu estrado sea glorioso, no será necesario que el sol arroje sus rayos de luz dentro de mi corazón, porque tú mismo serás mi luz, y no habrá más noche en mí. Te lo imploro en el nombre de Jesús, amén.
lunes, 10 de enero de 2011
¿SI DIOS ES POR NOSOTROS QUIEN CONTRA NOSOTROS?
Dios es con usted. Él va adelante y esta a su lado,el es su retaguardia,El lo envuelve con su amor y proteccion.
Esta escritura nos hace invencibles. Usted es imbatible, porque no hay enemigo que este a la altura de Dios. ¿Quién puede levantarse contra el Dios Todopoderoso y ganarle?
Dios dijo: "'Yo nunca te dejare ni te desamparare." Así que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre? '"(Hebreos 13:5,6). Dios ha prometido que nunca lo abandonará en un aprieto. No se ponga nervioso cuando la situación es apremiante. El Dios de Israel no dormita ni duerme. (Salmo 121:4). Él siempre está disponible. A partir de este momento no se deje influenciar por circunstancias adversas, pues Dios es con Ud. Dios tiene el voto decisivo y le tengo buenas noticias! Dios ha votado a su favor!
Las situaciones ya no tienen que determinar sus decisiones. En cambio, escuche a Dios. Él el dirá qué hacer. La situación-sea la que sea-tiene que cambiar y alinearse con la Palabra dee Dios (La Biblia).
Romanos 8:31-33 “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
Esta escritura nos hace invencibles. Usted es imbatible, porque no hay enemigo que este a la altura de Dios. ¿Quién puede levantarse contra el Dios Todopoderoso y ganarle?
Dios dijo: "'Yo nunca te dejare ni te desamparare." Así que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre? '"(Hebreos 13:5,6). Dios ha prometido que nunca lo abandonará en un aprieto. No se ponga nervioso cuando la situación es apremiante. El Dios de Israel no dormita ni duerme. (Salmo 121:4). Él siempre está disponible. A partir de este momento no se deje influenciar por circunstancias adversas, pues Dios es con Ud. Dios tiene el voto decisivo y le tengo buenas noticias! Dios ha votado a su favor!
Las situaciones ya no tienen que determinar sus decisiones. En cambio, escuche a Dios. Él el dirá qué hacer. La situación-sea la que sea-tiene que cambiar y alinearse con la Palabra dee Dios (La Biblia).
Romanos 8:31-33 “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
viernes, 31 de diciembre de 2010
jueves, 30 de diciembre de 2010
“Una voz en el desierto”
En el Jordán ha surgido una voz, en el lugar por donde los antiguos pasaron a la tierra de la promesa ha surgido un profeta. Juan el Bautista convoca a los hijos de Israel para un bautismo de conversión del corazón, para un bautismo para el perdón de los pecados, porque se acerca el día de la ira. Juan anuncia la venida del que es más Fuerte que él para restaurar Israel. El hacha ya está puesta en el árbol y viene el día de la criba, el día de la separación. Juan profetiza en el Jordán y no en la capital, no en el centro del poder de Israel; se anuncia la posibilidad de un nuevo éxodo.
Este anuncio conmueve, pone en crisis, parece que se van a cumplir las esperanzas de Israel. La urgencia es total, viene el tiempo de prepararse para la crisis no explotando, no oprimiendo, practicando la justicia.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Él no te dejará
Él no te dejará, no importa si el mundo te da la espalda, Jesús siempre estará contigo.
Lectura Romanos 8:38-39.
Un famoso investigador hizo un estudio sobre los orfanatos en Latinoamérica e hizo un registro de noventa y siete niños de cierto orfanato en Suramérica, niños de edades comprendidas de tres a seis años. Era un orfanato donde había suficientes fondos para alimentos, servicios y demás gastos pero no alcanzaba para contratar el suficiente personal para que los niños recibieran afecto por medio del contacto físico.
Aunque no había hambre en ese lugar, no había tiempo para hablarle a los niños como una madre lo hace, por lo que los primeros tres meses una gran parte de niños les faltó el apetito, otros tenían una mirada vacía, y a los cinco meses había un deterioro más serio en ellos, tenían rostros torcidos y cuando las enfermeras los alzaban, gritaban aterrorizados. En el primer año, murieron veintisiete niños por falta de contacto, en los siguientes dos años murieron sesenta y los restantes sufrieron serios daños.
El rechazo es una de las armas satánicas más fuertes que el diablo ha puesto en nuestra humanidad; baja la autoestima, las capacidades de la persona. Una persona víctima del rechazo se vuelve posesiva para poder protegerse; si es celosa, no permite que los demás tengan compañerismo con otros y eso hace que haya más rechazo y se aísla.
Cuando uno de los cónyuges comete adulterio, el otro se siente rechazado, menospreciado y eso abre puertas a todo lo que trae consigo el rechazo.
Igual en la orfandad, la muerte de los padres produce rechazo en los niños quienes se sienten culpables de que eso haya sucedido. A veces, hay rechazo cuando el sexo del hijo no es el que los papás querían, el niño siente ese rechazo; otro, es cuando se tiene un hijo muy seguido a otro, para los papás ese niño no llega oportunamente, pues no fue planeado.
El divorcio también hace que las personas sufran consecuencias emocionales terribles: amargura, depresión, aislamiento, hostilidad, rebeldía y a veces, hasta enfermedades mentales. Algunos se comen las uñas, tienen pensamientos de lujuria porque se sienten carentes de afecto. Los mayores presentan esquizofrenia, a veces estallan en ira obstinada, producto de la falta de afecto y del rechazo.
Podemos ser libres de ese espíritu de rechazo y esas heridas. Hay armas en contra del rechazo; no solo los niños se sienten rechazados, sino también nosotros los adultos; como cristianos a veces nos sentimos rechazados por los comentarios de otros, de otras congregaciones, etcétera. Jesús dijo que nos aborrecerían por causa de Su nombre, familiares, amigos, compañeros de trabajo.
Estas son las armas contra el rechazo:
1. El perdón.
2. Echar fuera ese espíritu y sus efectos.
3. Recibir el Amor del Padre Celestial.
José es un ejemplo de una vida en rechazo; cuando su mamá Raquel, quedó embarazada de
Benjamín, murió, por lo que a temprana edad quedó José huérfano de madre, y su padre Jacob lo protegió en amor, lo consintió y lo amó más que al resto de sus hermanos y por ende, era la envidia de sus hermanos, quienes un día se encarnecieron contra él, burlándose y vendiéndolo como esclavo en Egipto, aún siendo hijo del hombre más rico de esa época. José era rico, era nieto de Abraham, e Isaac. Nieto del hijo de la promesa, por lo que seguramente pensaba diariamente que su papá vendría a buscarlo, así le tocara mover cielo y tierra, su papá pagaría su rescate, lo buscaría hasta hallarle, pero como a su papá le fue dicho que él había muerto producto de un animal salvaje, eso nunca sucedió. En Egipto fue esclavo con la esperanza de que su papá lo librara, sufrió una difamación que lo hizo esclavo desde los 18 hasta los 27 años, y hasta dos años después estuvo en prisión, sabiendo que sus hermanos eran los causantes de todos sus problemas, los perdonó y salió de la cárcel para gobernar a Egipto. Si él no hubiera perdonado a sus hermanos no hubiera salido de ahí.
Cuando Dios le dio una esposa a José y un hijo, le puso por nombre al primero Manasés, que significa “el que me hace olvidar”, que le permite a uno perdonar. Manasés es nuestro nuevo nacimiento en Cristo Jesús. La Biblia dice que el que no perdona es entregado a verdugos, por eso Dios cuidó su corazón; por eso cuando sus hermanos llegan diecisiete años después, él les dijo “no teman, porque Dios permitió esto para preservación de ustedes,”. Por ese amor, encontró su propósito. Cuando usted camina en ese propósito, cuando está encarrilado en la visión, todo le ayuda, nada le podrá separar del amor de Dios en Cristo Jesús, a los que son llamados a sus propósitos y hemos sido llamados a sus propósitos.
Esteban, el primer mártir del Evangelio, aún siendo apedreado también pidió perdón por quienes lo herían y pudo ser libre del rechazo. Lo segundo es echar fuera ese espíritu inmundo del rechazo en el Nombre de Jesús, y las consecuencias de ese espíritu también se van. Lo tercero es la medicina del Amor del Padre. La Iglesia no ha encontrado la dimensión del amor del Padre es porque les cuesta entender la relación con nuestro Padre Celestial, producto de las relaciones con su padre terrenal. La religión y la tradición nos tergiversó el concepto de Dios, esos cuadros de las ánimas del purgatorio, con un “Dios castigador”, inalcanzable, todo lo malo que le pasaba a uno era porque Dios lo castigaba, nos intimidaron con eso, por eso acercarnos a Dios cuando uno peca, le da miedo.
Un día me puse a examinar el porqué del Padre Nuestro, que dice primero: “danos el pan de cada día” y luego, “perdón por nuestras ofensas”. Es que no es necesario pedir perdón primero, si la naturaleza de Dios es más de Padre que de Juez; Él es tu Papá Celestial, nuestro Abba Padre.
La otra razón es la relación que tenemos con nuestro padre terrenal. Si tu padre te falló, crees que Dios también, si tu papá cometió injusticia crees que Dios también, o si tienes un papá abusador, o permisivo, crees que Dios también lo será. Lo otro que te hace creer que Dios se apartó de ti, es producto de la maldad del diablo que te hace tener sentimientos de culpa; el diablo es el padre de mentira, que te odia, te aflige y te oprime, pero Dios es Padre de Amor.
Una persona que tenía en su familia un espíritu de enfermedad, al ver a su esposa que moría enferma, votó la Biblia en una chimenea molesto porque creía que era producto de Dios, como los religiosos que nos dicen “acepte lo que Dios envía”. Así como pasó con Jhon Giley, al tirar su Biblia en su chimenea, quedó abierta en Hechos 10:38, donde dice que Jesús es quien sana y que el diablo es el que oprime. La enfermedad es del diablo, pero Dios envío a Jesucristo de Nazaret para sanar a todos. Dios es bueno, pero el diablo sólo viene a matar, robar y destruir.
Nuestro Padre es lo mejor, Él cumple todo lo que promete. Dios nunca falla, cuando suelta una palabra nunca volverá a Él vacía. Aunque mi padre y mi madre me falten, con todo Dios me recogerá.
Si alguien matara a tu hijo, te levantas contra él y lo matas es venganza, pero si lo entregas a prisión es justicia. Y si lo tomas, lo adoptas y le das trato de hijo se llama gracia; eso fue lo que Dios hizo con todos nosotros que aun perdidos en delitos y pecados, nos llevó a lugares celestiales a sentarnos con Cristo. Me lavó con Su Sangre y me vistió con vestiduras celestiales, ese es el Amor de Dios, el Padre me ama.
Él está contigo, nada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor Nuestro.
Eres el objeto del amor del Padre, no importa que padre o madre se olvide de ti, Él no te dejará, no importa si el mundo te da la espalda, Jesús siempre estará contigo. Aún cuando Dios disciplina, lo hace por amor y no a través de la enfermedad. Ahora tu vida está segura en Cristo Jesús, arraigado y cimentado en el amor del Padre, aunque padre y madre te dejen, Jehová con todo te recogerá, recibe el amor de Dios que es en Cristo Jesús.
sábado, 30 de octubre de 2010
ABORTO
Es la interrupción del embarazo. Se lleva a cabo mediante la expulsión del útero materno de un feto vivo inmaduro, que no es capaz de vivir de forma autónoma. El aborto puede ser espontáneo o provocado: el primero está determinado por diversas causas; el segundo supone un acto positivo de la persona a fin de obtener la interrupción del embarazo. La Iglesia ha condenado siempre el aborto. La Gaudium et spes, n. 5 1, afirma: «el aborto es un crimen abominablen. La Congregación para la Doctrina de la Fe publicó el 18 de noviembre de 1974 la declaración Quaestio de abortu procurato relativa a la defensa del ser concebído: «Lo menos que puede decirse es que la ciencia moderna, en sus capas más evolucionadas, no ofrece ningún apoyo substancial a los defensores del aborto. Por lo demás, no corresponde a las ciencias biológicas dar un juicio decisivo sobre cuestiones propiamente filosóficas Y morales, como la del momento en que se constituye la persona humana y la de la legitimidad del aborto. Desde el punto de vista moral, es cierto lo siguiente : aun cuando hubiera dudas sobre el hecho de que el fruto de la concepción sea ya una persona humana, es un pecacío objetivamente grave atreverse a asumir el riesgo de un homicidio. Lo mismo afirma la posterior Instrucción Donum Vitae de la misma Congregación (22 de febrero de 1987): «El ser humano debe ser respetado ya desde el primer instante de su existencia, es decir, desde su concepción. Por tanto, prescindiendo de la discusión teórica sobre la hominización, el Magisterio adopta la solución rigorista, que por otra parte es una solución bastante reciente. El Código de derecho canónico de 1983 ha conservado la pena de excomunión para los que provocan el aborto. El can. 1398 dice: «Ouien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión ». Se trata de una pena latae sententiae, en la que se incurre inmediatamente cometido el “delito”.
En el caso en que la gestante haya actuado en un estado de fuerte emotividad, causada por presiones externas, quizás haya que excluir una imputabilidad plena. En la legislación española, con la ley del 5 de julio de 1985, art. 417 bis del código penal (junto con las aclaraciones establecidas por Real Decreto de 21 de noviembre de 1986) se ha introducido la posibilidad de una interrupción voluntaria del embarazo en determinados casos. La misma ley regula la objeción de conciencia por parte del personal sanitario y del que ejerce actividades auxiliares, exonerándolos de los procedimientos preliminares y de las “actividades específicamente necesarias dirigidas a determinar la interrupción del embarazo”.
miércoles, 13 de octubre de 2010
¡DIOS ESTA EN TODAS PARTES!
A la vez, en tus ambientes y en ti!
Jamás te abandona, nunca estas solo. No permitas que las penas te perturben; trata de conservar la calma y escuchar dentro de ti la palabra silenciosa de Dios.
Así estarás en condiciones de vencer los obstáculos del camino y descubrir la verdad de las cosas y de las personas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archivo del blog
-
▼
2025
(2)
- ► 06/22 - 06/29 (1)
-
►
2022
(1)
- ► 02/20 - 02/27 (1)
-
►
2021
(6)
- ► 12/05 - 12/12 (3)
- ► 11/28 - 12/05 (1)
- ► 11/21 - 11/28 (2)
-
►
2020
(1)
- ► 05/10 - 05/17 (1)
-
►
2013
(1)
- ► 02/03 - 02/10 (1)
-
►
2012
(14)
- ► 11/04 - 11/11 (1)
- ► 10/07 - 10/14 (1)
- ► 09/23 - 09/30 (1)
- ► 09/09 - 09/16 (1)
- ► 07/08 - 07/15 (1)
- ► 07/01 - 07/08 (1)
- ► 06/24 - 07/01 (1)
- ► 04/08 - 04/15 (2)
- ► 02/12 - 02/19 (1)
- ► 02/05 - 02/12 (1)
- ► 01/01 - 01/08 (3)
-
►
2011
(11)
- ► 12/25 - 01/01 (1)
- ► 09/18 - 09/25 (1)
- ► 07/17 - 07/24 (1)
- ► 04/17 - 04/24 (1)
- ► 04/10 - 04/17 (1)
- ► 03/20 - 03/27 (1)
- ► 02/13 - 02/20 (1)
- ► 01/30 - 02/06 (2)
- ► 01/23 - 01/30 (1)
- ► 01/09 - 01/16 (1)
-
►
2010
(64)
- ► 12/26 - 01/02 (2)
- ► 11/21 - 11/28 (1)
- ► 10/24 - 10/31 (1)
- ► 10/10 - 10/17 (1)
- ► 09/26 - 10/03 (1)
- ► 09/05 - 09/12 (4)
- ► 08/22 - 08/29 (3)
- ► 08/15 - 08/22 (3)
- ► 08/08 - 08/15 (1)
- ► 08/01 - 08/08 (4)
- ► 07/25 - 08/01 (2)
- ► 07/18 - 07/25 (2)
- ► 07/11 - 07/18 (1)
- ► 06/27 - 07/04 (1)
- ► 06/13 - 06/20 (1)
- ► 06/06 - 06/13 (2)
- ► 05/23 - 05/30 (3)
- ► 05/09 - 05/16 (2)
- ► 04/25 - 05/02 (1)
- ► 04/18 - 04/25 (1)
- ► 03/28 - 04/04 (3)
- ► 03/14 - 03/21 (2)
- ► 03/07 - 03/14 (3)
- ► 02/28 - 03/07 (6)
- ► 02/21 - 02/28 (5)
- ► 02/14 - 02/21 (2)
- ► 01/31 - 02/07 (1)
- ► 01/17 - 01/24 (1)
- ► 01/10 - 01/17 (1)
- ► 01/03 - 01/10 (3)
-
►
2009
(22)
- ► 12/27 - 01/03 (14)
- ► 12/20 - 12/27 (2)
- ► 12/13 - 12/20 (2)
- ► 12/06 - 12/13 (4)










